04 maio 2012

o exemplo da Nova Zelândia

Sir Roger Douglas fue nombrado ministro de Economía de Nueva Zelanda en 1984. Desde el primer momento se propuso un programa de reformas radicales con la intención de convertir a su país en el más libre del mundo. Hoy, casi treinta años después, todavía ocupa uno de los primeros puestos en todos los ranking internacionales. Para cumplir su plan revolucionario en favor de la libertad de mercado tuvo que hacer frente a todos los intereses creados imaginables y vencer la resistencia de los numerosos grupos de presión. Sus lecciones siguen siendo hoy perfectamente válidas...por ejemplo para España. Una de ellas es que las reformas deben ser radicales, adoptarse todas al mismo tiempo y a grandes zancadas. De no hacerlo así, los lobbies tendrán tiempo para movilizarse y tratar de desbaratar el programa de cambios. Pero no sólo eso: cuando se eliminan las prebendas de muchos grupos a la vez es más difícil quejarse de las transformaciones y más rápido experimentar las ganancias de un sistema económico  eficiente, que reporta beneficios generalizados. A pesar de la pérdida de privilegios que sufra cada cual, todos tienen mucho interés en el éxito de las reformas impuestas al resto de los grupos.

Miguel Angel Belloso

3 comentários:

Luís Lavoura disse...

Da wikipedia, caraterizando a falta de sucesso das reformas introduzidas por Roger Douglas:

[...] a new ‘café culture’ enjoyed by more affluent New Zealanders. Some argue that for the rest of the population, Rogernomics failed to deliver the higher standard of living promised by its advocates.[30]

Over 15 years, New Zealand's economy and social capital faced a steady decline: the youth suicide rate grew sharply into one of the highest in the developed world;[36] the proliferation of food banks increased dramatically;[37] marked increases in violent and other crime were observed;[38] the number of New Zealanders estimated to be living in poverty grew by at least 35% between 1989 and 1992;[39] and health care was especially hard-hit, leading to a significant deterioration in health standards among working and middle class people.[40] In addition, many of the promised economic benefits of the experiment never materialised.[41] Between 1985 and 1992, New Zealand's economy grew by 4.7% during the same period in which the average OECD nation grew by 28.2%.[42] From 1984–1993 inflation averaged 9% per year, New Zealand's credit rating dropped twice, and foreign debt quadrupled.[43] Between 1986 and 1993, the unemployment rate rose from 3.6% to 11%.[44]

CCz disse...

Surpreendeu-me o quadrante onde está a Nova Zelândia e a companhia que tem http://4.bp.blogspot.com/-Y9DuTTIUpwM/TwFm-9lJjdI/AAAAAAAAFgM/gqboDm8qAe8/s1600/val739

Anónimo disse...

Os Kiwis que podem estao todos a fugir da Nova Zelandia..nao ha trabalho la e o custo de vida e carissimo. Estao todos por aqui muitos deles no dole.

Elaites